Internet es la gran oportunidad para la divulgación científica. Ésta fue una de las conclusiones a las que llegaron los ponentes que se dieron cita en el tercer encuentro del pasado 27 de noviembre para el fomento de la cultura científica “Prescribe Ciencia”. La otra, menos prometedora, es que la comunicación en las instituciones es la asignatura pendiente.
A mí personalmente, la mesa redonda me pareció muy interesante, sobre todo, comprobar que existe un interés por divulgar la ciencia que viene de diferentes sectores: desde el académico hasta el empresarial, pasando por los medios.
El resumen de la noticia podéis leerla como nota de prensa elaborada por la Universidad Complutense de Madrid.
M. Luz Congosto, profesora de la Universidad Carlos III de Madrid y desarrolladora de Telefónica, se centró, sobre todo, en los individuos por ser más propicios que las instituciones para formar parte de Internet. En su blog, ha colgado la presentación que nos ofreció aquel día. He de decir que la comparación que hizo de Internet con la religión me pareció muy acertada y divertida. De hecho, yo ya empiezo a sufrir los primeros síntomas de la conversión :-)

Foto de elaboración propia
“La divulgación es imprescindible” fueron las palabras de Juan Julián Merelo, investigador y director de la Oficina de Software Libre de la Universidad de Granada. Con él, nos reímos mucho. En su blog, JJ Merelo, reflexiona sobre el papel del blog para un profesor e investigador en ciencia. Desde aquí os invito a leerlo por la sinceridad de lo que narra y por su ironía al tratarlo. En su ponencia, Merelo pidió una mayor ayuda institucional y apuntó que, al igual que “la ciencia la tienen que hacer los científicos”, “la divulgación la tienen que hacer los divulgadores”.
En esta misma línea, Pablo Jáuregui, redactor jefe del área de Ciencia de El Mundo, señaló como periodista que, “a menudo no hay tiempo”, y por ello son necesarios “intermediarios eficaces y bien formados que hagan de puente entre los científicos y los medios”, como es el caso de los gabinetes de comunicación.
Esta propuesta me acaba de dar la idea para mi próximo post porque cierto es que en Internet el espacio es ilimitado pero no así, el interés de los lectores por los textos demasiado largos. De modo que lo dejo aquí pero quiero terminar diciendo que personalmente la charla me sirvió para inyectarme aún más ilusión por el interés en la divulgación científica. Digamos que esto es como cuando uno se siente “raro” o diferente, hasta que se encuentra con personas que comparten sus mismas ideas, pensamientos o intereses :-)