Archive for Julio, 2009

Entrevista al periodista científico Tim Radford

Viernes, Julio 24, 2009

“Al no hablar de ciencia estamos cometiendo un crimen”

Estas palabras son de Tim Radford, un redactor de peso en el periodismo de ciencia que lleva dos décadas trabajando en este campo para The Guardian. Laura Corcuera, del Servicio de Información y Noticias Científicas, intercambio algunas palabras sobre el periodismo científico y su historia con el veterano periodista en Londres, en los pasillos de la VI Conferencia Mundial de Periodistas Científicos. Estas impresiones han sido recogidas en una interesante entrevista.

Medidas de excelencia: España vs. Alemania

Miércoles, Julio 22, 2009

La ciencia y la tecnología están cobrando un papel muy destacado en la sociedad de cambios que estamos viviendo. Como decía el escritor, profesor y economista Jose Luis Sampedro en una entrevista que daba para el programa “En noches como ésta” de TVE :“lo único que avanza ahora es la ciencia”. En su último libro “Economía Humanista” podemos leer que nos encontramos en un período de superación de las nacionalidades clásicas y de las fronteras nacionalistas del s. XIX. Es decir, hoy cualquier país europeo es pequeño para hacer astronáutica o investigaciones nucleares por sí mismo.

Es por ello que la cooperación internacional en investigación es una necesidad ineludible pero en la carrera científica los países todavía piensan en los colores de sus banderas, al mejor estilo “conflictos y desacuerdos en la Unión Europea”, o estaré equivocada?

Campus de excelencia internacional

Esta semana leyendo la prensa me he enterado de que los Ministerios de Educación y Ciencia e Innovación de nuestro país se han embarcado en un gran proyecto que pretende catapultar a la excelencia la calidad de la investigación en las universidades españolas. Sin duda buenas noticias para los científicos y académicos. Para ello, el objetivo es crear unos organimos oficiales nuevos que se denominarán Campus de Excelencia Internacional (CEI). Uno de los mayores retos de estos campus será fomentar la cooperación entre universidades, centros de investigación de alto nivel, empresas y organismos locales y nacionales.

Dos comisiones: una técnica (formada por 21 expertos) y otra internacional (integrada por nueve especialistas españoles y extranjeros), presididas por el Gobierno, seleccionarán antes de noviembre los 15 mejores proyectos que las universidades van a empezar a presentar. Según El País, en España hay 77 universidades, 50 públicas y 27 privadas, y el Gobierno prevé que se presenten a esta convocatoria 50 centros públicos. Las privadas pueden optar simplemente a la categoría de CEI pero, de momento, no a las subvenciones, aunque la intención del Gobierno es buscar “una fórmula” de financiación para apoyarlas en el futuro.

El Gobierno cuenta con una partida de 50 millones de euros en 2009 para subvencionar los programas de las universidades seleccionadas. Aparte de esta cantidad, repartirá este año entre los elegidos otros tres millones para la puesta en marcha del plan.

Los alemanes nos sacan ventaja

En la carrera hacia el podio de la ciencia, los alemanes, cómo no, juegan con ventaja. Y es que en Alemania existe un proyecto similar que se denomina Exzellenzinitiative (iniciativas de excelencia), cuyo objetivo principal es fomentar e incentivar la investigación de calidad excelente (Spitzenforschung) alemana y posicionarla en la cumbre dentro de la comunidad científica internacional (y los alemanes no se andan por las ramas: effizient und effektiv, son dos adjetivos muy germanos). Estas medidas están financiadas por el Estado central y los Länder, o Estados Federados (web del Ministerio de Educación e Investigación), así como por la Fundación Alemana de Investigación (Deutsche Forschungsgemeinschaft, DFG) y el Consejo de Ciencia (Wissenschaftsrat).

La iniciativa de excelencia alemana cuenta hasta finales de 2012 con un total de 19oo millones de euros. Este dinero se repartirá en tres línes de subvención. 39 escuelas de graduados (Graduiertenschule) recibirá, cada una de ellas, una media de un millón de euros al año. Del mismo modo, una media de 6,5 millones de euros anuales irán a parar a cada uno de los 37 proyectos de excelencia (Exzellenscluster) seleccionados. Por último, cada uno de los nueve conceptos de futuro (Zukunftskonzepte) contarán para su ejecución con una suma de hasta 13,5 millones de euro por año. El período de disfrute de estas subvenciones es de cinco años.

Origen de la idea

Se podría decir que Exzellenzinitiative es una empresa creada por y para científicos y políticos. La primera idea surgió a comienzos de 2004 y provenía de la política. Más tarde, comenzarían las discusiones con los científicos para perfilar el primer borrador. En junio de 2005 todo estaba listo para el concurso entre universidades. Un total de 600 universidades presentaron sus proyectos para este plan. Entre 2005 y 2007 hubo dos rondas de selección y por fin un total de 85 proyectos de excelencia fueron elegidos.

DFG Video Portal

DFG Video Portal on the Excellence Initiative (en inglés): a través de este portal cada lunes van presentando, en formato vídeo, proyectos de investigación de los que han sido subvencionados en este plan de excelencia.

Se cumplen 40 años de la llegada del hombre a la Luna

Martes, Julio 21, 2009

Ayer hace 40 años (lo publico hoy por eso de la originalidad), exactamente el 20 de julio de 1969, Neil Armstrong se convertía en el primer hombre en pisar la Luna. Amstrong pisaba la superficie lunar a las 22:56 hora de Houston (2:56 del 21 de julio hora internacional) y decía aquello de “That’s one small step for a man, one giant step for mankind ” (”Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”).

Edwin Eugene Buzz Aldrin sería el segundo hombre en descender del Eagle. Aldrin hizo referencia a la “desolación magnífica” en referencia al paisaje que les rodeaba. En la Tierra, Control Houston seguía de cerca cada paso que daban los astronautas. A su vez, millones de  espectadores en todo el mundo asistían, a través de sus pantallas de televisión, a esta gran hazaña. Mientras tanto, el tercer tripulante del Apolo XI, Michael Collins, esperaba temoroso en órbita, el regreso de sus dos compañeros a la nave nodriza Columbia, que sería la que les llevaría de regreso a la Tierra.

A falta de tiempo, os dejo aquí una serie de enlaces de diferentes medios donde se trata esta noticia:

Programas de televisión en alemán

Zwischenstation Mond - Der Weg ins All, magazine de ciencia “Abenteur Forschung” de la cadena pública alemana ZDF. Presentado por Harald Lesch, físico, astrónomo, filósofo y profesor de la Universidad LMU de Múnich. Este especial sobre el aniversario de la llegada del hombre a la Luna, lo vi anoche y me pareció muy interesante (en alemán). En programas como éste, me maravilla lo diferente que es la programación alemana a la que se oferta en España… pero bueno, ese sería otro tema y no el que se trata aquí (aunque sí muy interesante).

Medios españoles

Reportaje: 40 años de la llegada a la Luna, “Los conquistadores del Apolo 11“, John Carlin, El País, 19.07.2009

Entrevista: 40 años de la llegada a la Luna, “Habrá vida en otros planetas cuando los terrícolas vayan“, Toni García, El País, 19.07.2009

40 años en la Luna: especial elmundo.es con reportajes, vídeos, gráficos, etc. sobre este acontecimiento

El futuro fue hace 40 años, Daniel Mediavilla, Público, 20.07.2009

Podcast

La conquista de la Luna, DW-WORLD.de/spanish, Deutsche Welle

Funciones del Periodismo Científico

Viernes, Julio 10, 2009

Una semana antes de que se celebrara la VI Conferencia Mundial de Periodistas de Ciencia, la revista Nature publicaba un especial sobre este campo del periodismo: Science Journalism, Nature Special. En él, una de las dos editoriales abría un debate con la siguiente pregunta: cheerleder or watchdog? Es decir, alabador o perro guardián? Obviamente se refiere a la función que debe cumplir el periodismo científico.

naturespecial

Desde entonces le he estado dando vueltas a este tema. Los medios de comunicación en general deben informar, criticar y controlar, deben contribuir a la formación de la opinión y la voluntad pública pero, además de formar, deben entretener (1). Transparencia y democracia deben ser metas a perseguir por los periodistas. Esta parte me quedó bastante clara durante la carrera.

Si nos centramos ahora en el periodismo de ciencia, estas funciones no pierden su importantancia, incluso se reafirman más, si cabe. En otro artículo del mismo especial de Nature, se puede leer un ensayo, del periodista científico Boyce Rensberger, en el cual se analiza la evolución de los reporteros de ciencia de cheerleders a watchdogs:  “Science Journalism: Too close for comfort“. El periodista destaca que el periodismo científico ha sufrido muchos cambios desde su origen hace más de un siglo, alguno de ellos más brusco que los que se conocen en otros campos de esta profesión hoy en día.

En el texto podemos leer que a finales del S XIX, había una necesidad de traducir la jerga científica a un lenguaje normal para que ésta pudiera ser comprensible para el resto de los mortales. En esta línea, en los años 30 y 40, el trabajo de los reporteros de ciencia de los diarios estadounidenses consistía según Bruce Lewenstein, historiador de periodismo científico de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, en persuadir al público para que aceptara la ciencia como salvación de la sociedad. Y es que los propios intelectuales de la época estaban convencidos de que la sociedad era perfectible y creían en la ciencia y la tecnología como el milagro que podía conducir la civilización a ese ideal.

Con ese fin, periodistas y científicos, se vieron obligados a respetarse y a confiar los unos en los otros. Sin embargo, esta relación de mutuo apoyo favorecía, sobre todo, las maravillas de la ciencia y el respeto de los científicos, más que el análisis del trabajo hecho por estos o las anticipaciones a los efectos adversos de algunos avances en la sociedad. Y es que la ciencia ha creado fármacos para curar o mejorar ciertas enfermedades, vacunas para prevenir otras, avances que nos han hecho la vida diaria más cómoda, tecnología que nos ha facilitado la comunicación, descubrimientos que nos han dado tímidas respuestas a grandes preguntas pero la ciencia también ha inventado la bomba atómica, nos ha permitido crear armas biológicas, herramientas para controlar las libertades…

Si buscamos la palabra ciencia en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española nos dice que ciencia es el “conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales”. Todo lo demás, es simplemente la aplicación que el hombre hace de los avances que nos ofrecen esos conocimientos. Pero en este mundo, en el de la ciencia, en el de la cultura, en el de la economía, en el de la política (mundo no hay más que uno) hay intereses y presiones. Vivimos en una sociedad que se mueve por el dinero. A esta situación hemos llegado históricamente y por supuesto ha facilitado muchas comodidades e incluso ha favorecido el desarrollo personal pero no puede ser que lo que de valor a un hecho, a un objeto, a un descubrimiento, a un avance, a una decisión política sea el dinero, o sí? ¿Cómo se mide el valor de algo? No vivo en los mundos de Yupi, aunque confieso que soy un poco utópica, pero algo podríamos cambiar, no os parece? (… es la hora de imaginaaaaaar…)

Bueno, a lo que quería llegar con todo esto es que es ahí precisamente donde la labor del periodismo científico cobra su importancia. Por supuesto, es objetivo de este periodismo traducir el lenguaje técnico de los científicos, acercar los avances científicos a la sociedad, explicar conceptos generales de ciencia para formar a los ciudadanos, crear curiosidad e interés por temas científicos, promover y halagar la ciencia como parte de nuestra cultura, al igual que las artes.

Pero y, especialmente, es función del periodismo científico analizar e interpretar esos avances, incluidos los intereses de quienes financian los proyectos. Y, además, anticiparse al impacto social y a las implicaciones morales como la investigación con células madre y la clonación. Es decir, el periodista de ciencia no debe sólo informar sobre las novedades de los laboratorios o de las clínicas sino que debe saber evaluar esos avances y hacerlo de forma independiente ya que tienen una responsabilidad frente al público. Los ciudadanos deben estar bien informados sobre las políticas de investigación para poder ejercer con conocimiento su derecho de voto como acción que da sentido a la democracia.

Y es que „cuando política, economía y ética se dan la mano, los científicos a veces no son más creíbles que los políticos: un ejemplo de política científica en la investigación con células madre“. Esta es la entrada de un artículo del profesor alemán de Periodismo Científico de la Universidad de Dortmund,  Holger Wormer, editado en la revista Science Journalism in Europe (revista en Pdf) con el título de “Beware of Breakthroughs!” (Cuidado con los avances!) (páginas 5-7). Este artículo se dirige a periodistas científicos con el objetivo de mostrar que hay que estar alerta y preguntarse ¿es verdad esto que me cuentan? Para ello, el profesor Wormer pone como ejemplo un fraude que ocurrió en Alemania, en 2004, cuando dos diarios alemanes de renombre (Frankfurter Allgemeine Zeitung y Bild) publicaron una noticia sobre un avance en la investigación con células madre, que al final resultó no ser tal.

En torno a este tema (cheerleder v. watchdog), leí hace poco un post muy clarificador en el blog del periodista científico Pere Estupinyá. En él, además, mencionaba un artículo del New York Times como ejemplo de periodismo científico de calidad excelente que os recomiendo leer.

Hoy me he excedido un poquito con este tema pero me parece muy interesante y me gustaría conocer vuestras opiniones y comentarios al respecto. Sin duda, se puede crear un debate muy interesante.

Bibliografía

(1) “Wissenschaftsjournalisten in Deutschland: Profil, Tätigkeiten und Rollenverständnis” por Bernd Blöbaum (pág. 245-260), editado en “WissensWelten, Wissenschaftsjournalismus in Theorie und Praxis“, Holger Hettwer, Markus Lehmkuhl, Holger Wormer, Franco Zotta (Hrsg.), ed. Bertelsmann Stiftung, Gütersloh, 2008

Manifiesto Periodismo y Derechos Humanos