“The Lancet” se retracta del estudio que vinculaba la triple vírica con el autismo
Con cierto retraso pero feliz 2010 a todos!! :-)
The Lancet anunciaba ayer, 2 de febrero, la retira de su archivo del artículo de Andrew Wakefield de 1998 que vinculaba la triple vírica (vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola) con el autismo, estudio que originó un movimiento antivacunas en Reino Unido.
Aquí tenéis el enlace a la nota y a los textos originales; traducido, a continuación, por el periodista de elcorreodigital.com Luis Alfonso Gámez y publicado en su blog magonia.
Tras la sentencia del Consejo General Médico (CGM) de Reino Unido del 28 de enero de 2010, ha quedado claro que varios elementos del artículo de 1998 de Wakefield y otros (1) son incorrectos, en contra de los resultados de una investigación anterior.(2) En particular, las afirmaciones del documento original de que los niños fueron “enviados a consulta repetidamente” y de que las investigaciones habían “aprobadas” por el comité local de ética han demostrado ser falsas. Por lo tanto, retiramos ese artículo del archivo. Los editores de la revista The Lancet.
The Lancet, London NW1 7BY, UK.
(1) Wakefield A.J., Murch S.H., Anthony A., et al: “Ileal-lymphoid-nodular hyperplasia, non-specific colitis, and pervasive developmental disorder in children”. The Lancet 1998; 351: 637-641.
(2) Hodgson H.: “A statement by The Royal Free and University College Medical School and The Royal Free Hampstead NHS Trust”. The Lancet 2004; 363: 824.
¿Es cuestionable el Peer Review en el periodismo científico?
Este tipo de ejemplos nos obligan, aún más si cabe, a quienes queremos trabajar en el periodismo de ciencia a estar siempre alerta y a cuestionarnos todo, incluso la credibilidad del método Peer Review que se utiliza en este tipo de publicaciones científicas, como es el caso de la prestigiosa revista británica.
En 2004, diez de los coautores del artículo original del estudio se retractaron, y The Lancet acabó por poner en duda las conclusiones. Estudios posteriores han descartado cualquier conexión entre la triple vírica y el autismo y, el año pasado, una investigación del periodista Brian Deer reveló que Wakefield había falsificado los datos del trabajo original para que apuntaran en esa dirección.